MADRE DE LOS HERENCIANOS...INMACULADA PARA SIEMPRE

HERMANDAD REFUNDADA DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN - VENERADA PATRONA DE HERENCIA Y EXCELSA TITULAR DE LA PARROQUIA. MADRE DE LOS HERENCIANOS... 56 AÑOS OFICIALES SIENDO NUESTRA MADRE Y PATRONA

30 abr. 2011

Viernes Santo.

En silencio comienza la celebración de este Viernes Santo, el altar vacío expresaba la muerte de nuestro Salvador. Después, la liturgia de la Palabra con la lectura de la Pasión y en un tercer momento la adoración a la Cruz. Desde la capilla de la Inmaculada partía esta procesión.
12 jóvenes voluntarios custodian la cruz con sus velas encendidas y sus pañueletas identificativas de la JMJ.¡Mirad el árbol de la cruz, donde estuvo clavada la salvación del mundo! Venid adorarla.El pueblo adora y besa la cruz de nuestro Salvador. Con la mesa del altar vacía, continuó la celebración con el ritual de la comunión..Un grupo de mujeres de la parroquia, colocan el mantel el altar para este momento que luego volverían a retirar: Conchi, Luisa y Ana. Mucha gente volvió a llenar la Iglesia y quiso adorar esta única Cruz.

29 abr. 2011

Oficios del Jueves Santo.

Con una Iglesia abarrotada de fieles daban comienzo los Oficios del Jueves Santo, unos oficios en los que se prestaba especial atención a los jóvenes voluntarios de la JMJ, fue a ellos a los que se les lavó los pies, al igual que Jesucristo hizo en la Última Cena a sus apóstoles. La celebración estuvo presidida por el párroco de Herencia d. Julián Martín y el hijo del pueblo d.Juan García-Morato. En el momento de la celebración doce jóvenes voluntarios, con la pañueleta identificativa al cuello, significaron el lavatorio que d. Julián estaba realizando imitando el servicio que Jesucristo nos dejó. Sin duda alguna este fue uno de los momentos más emotivos de la celebración.


En el ofertorio se significó lo que se estaba celebrando: la institución de la Eucaristía y del sacerdocio, el amor fraterno, la JMJ y las hermandades y cofradías.

El templo se lleno de fieles para celebrar la Cena del Señor, a parte de ocupar los bancos fue necesario colocar 100 sillas supletorias que también fueron ocupadas, se necesitaron cuatro personas para dar la comunión a esta gran comunidad de fieles que es la Iglesia. En la última foto podemos observar el traslado del Santísimo al monumento, acompañado por miembros de la Oración Nocturna.

27 abr. 2011

DIA DEL MONAGUILLO.

El pasado mes de Abril, once monaguillos de la Parroquia de Herencia fueron de convivencia al Seminario de Ciudad Real, el motivo: celebrar el día del monaguillo. El día del monaguillo se lleva celebrando durante 25 años y hasta ahora ha contado con un gran número de monaguillos de todos los pueblos de Ciudad Real.
Después de realizar varios juegos y conseguir diferentes premios los monaguillos tuvieron una misa y tiempo para comer, jugar y hacer deporte. Para finalizar la convivencia los monaguillos se reunieron en el salón de actos donde todos juntos cantaron y vieron algunas proyecciones.

Aquí os dejamos la foto de grupo de estos chavales de Herencia que asistieron y disfrutaron esta convivencia demostrando que también se lo pueden pasar en grande contando con el Señor.

24 abr. 2011

Los Protagonistas fueron los Jóvenes.

Martes Santo, después de la misa de 8:30 los jóvenes de Herencia se dirigían con la Cruz camino al Sepulcrillo de la Sierra. El Vía Crucis comenzó en el Barrio del Cristo de la Misericordia y continuó por la Sierra de San Cristóbal siguiendo las estaciones marcadas por las tradicionales estaciones de piedra con cruz de hierro.


La Cruz fue portada en todo momento por jóvenes que voluntariamente quisieron llevarla, también como es costumbre, los jóvenes portaban antorchas para guiarse en la noche en su seguimiento de la Cruz.

Al finalizar el Vía Crucis se abrió el Sepulcrillo para que los jóvenes y todos los fieles que asistieron al Vía Crucis pudieran observar e incluso rezar a las imágenes que allí se encuentran: la Virgen de los Dolores y el Cristo de la Urna.

20 abr. 2011

Preparando el Monumento.


En esta Semana Santa, los jóvenes voluntarios de la JMJ, tienen especial protagonismo. Y es de agradecer su colaboración en los Oficios y el esfuerzo que estos jóvenes han realizado ayudando a la preparación del monumento.

19 abr. 2011

TIENE LOS PIES BIEN CALZADOS, DISPUESTA PARA CAMINAR.

Comienza la la parte más dura de la Pasión, comienzan los dolores en este caminar que hasta el domingo de Resurrección irán cargados de amargura y soledad. Y para ello nuestra Madre, se prepara para acompañar a su Hijo en todo momento, incluso cuando Él ya no esté.

16 abr. 2011

En tiempo de Semana Santa la Inmaculada deja paso a su Hijo.

Al comenzar la semana santa, también cambiamos la imagen de nuestro blog. Tanto es así, que nuestra Madre y Patrona la Inmaculada Concepción deja paso a su Hijo para encabezarlo, se vuelve humilde para guiarnos hasta su hijo, hasta el más grande. Así el Cristo de la Esperanza, que acompaña a su Madre en el altar mayor de la Parroquia, presidirá durante el tiempo de Semana Santa la cabecera del blog.

15 abr. 2011

FIGURAS DE LA PASIÓN DEL SEÑOR. Tiempo de Cuaresma.


En la parte de la casa donde estaba la Virgen Santísima había una gran sala con celdas separadas para los que querían pasar la noche. Cuando las piadosas mujeres volvieron del sepulcro, una de ellas encendió una lámpara colgada en medio de la sala, y se sentaron debajo de ella alrededor de la Virgen; oraron con mucha tristeza y mucho recogimiento.
A las tres de la mañana, cuando fue sellado el sepulcro, vi a la Virgen ir al templo. La Virgen se separó del templo llorando: la desolación y la soledad en que estaba, en un día tan santo, atestiguaban los crímenes de su pueblo; María se acordó que Jesús había llorado sobre el templo, y que había dicho: “Destruid este templo, y Yo lo reedificaré en tres días”. María pensó que los enemigos de Jesús habían destruido el templo de su cuerpo, y deseó con ardor ver relucir el tercer día en que la palabra eterna debía cumplirse.

Vi a las santas mujeres juntas hasta la noche en la sala oscura, alumbrada por la luz de una lámpara, pues las puertas estaban cerradas y las ventanas tapiadas. Unas veces rezaban alrededor de la Virgen debajo de la lámpara; otras se retiraban aparte, se cubrían la cabeza con un velo de luto, y se sentaban sobre ceniza en señal de dolor, o rezaban con la cara vuelta a la pared. Las más débiles tomaron algún alimento; las otras ayunaron.

Mis ojos se volvieron muchas veces hacia ellas, y siempre las vi rezando o mostrando su dolor del modo que he dicho. Cuando mi pensamiento se unía al de la Virgen, que estaba siempre ocupada en su Hijo, yo veía el sepulcro y los guardias sentados a la entrada; Casio estaba arrimado a la puerta, sumergido en meditación.

13 abr. 2011

FIGURAS DE LA PASIÓN DEL SEÑOR. Tiempo de Cuaresma.

Los hombres pusieron el sagrado Cuerpo sobre unas parihuelas de cuero, tapadas con un cobertor oscuro. Nicodemus y José llevaban sobre sus hombros los palos de delante, y Abenadar y Juan los de atrás. En seguida venían la Virgen, Magdalena y María Cleofás, después las mujeres que habían estado sentadas a cierta distancia, Verónica, Juana Chusa, María, madre de Marcos, Salomé, mujer de Zebedeo; María Salomé, Salomé de Jerusalén, Susana y Ana, sobrina de San José; Casio y los soldados cerraban la marcha. Se detuvieron a la entrada del jardín de José, que abrieron arrancando algunos palos, que sirvieron después de palancas para llevar a la gruta la piedra que debía tapar el sepulcro. Cuando llegaron a la peña, levantaron el santo Cuerpo sobre una tabla larga, cubierta de una sábana. Las santas mujeres se sentaron en frente de la entrada. Los cuatro hombres introdujeron el cuerpo del Señor, llenaron de aromas una parte del sepulcro, extendieron una sábana sobre la cual pusieron el Cuerpo y salieron. Entonces entró la Virgen, se sentó al lado de la cabeza, y se bajó, llorando, sobre el cuerpo de su Hijo. Cuando salió de la gruta, Magdalena entró y besó, llorando, los pies sagrados de Jesús; pero habiéndole dicho los hombres que debían cerrar el sepulcro, se volvió con las otras mujeres. Pusieron la tapa de color oscuro, y cerraron la puerta.

11 abr. 2011

FIGURAS DE LA PASIÓN DEL SEÑOR. Tiempo de Cuaresma.

"¡Dios mío! ¡Dios mío! ¿Por qué me has abandonado?". El grito de Nuestro Señor interrumpió el profundo silencio que reinaba alrededor de la cruz: los fariseos se volvieron hacia Él y uno de ellos le dijo: "Llama a Elías". Otro dijo: "Veremos si Elías vendrá a socorrerlo". Cuando María oyó la voz de su Hijo, nada pudo detenerla. Vino al pie de la cruz con Juan, María, hija de Cleofás, Magdalena y Salomé.

Juan y las santas mujeres cayeron de cara sobre el suelo. El centurión Abenadar tenía los ojos fijos en la cara ensangrentada de Jesús, sintiendo una emoción muy profunda. cuando el Señor murió, la tierra tembló, abriéndose el peñasco entre la cruz de Jesús y la del mal ladrón. El último grito del Redentor hizo temblar a todos los que le oyeron. Entonces fue cuando la gracia iluminó a Abenadar. Su corazón, orgulloso y duro, se partió como la roca del Calvario; tiró su lanza, se dio golpes en el pecho gritando con el acento de un hombre nuevo: "¡Bendito sea el Dios Todopoderoso, el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob; éste era justo; es verdaderamente el Hijo de Dios!".

Y así la Virgen Santísima sostenía por última vez en sus brazos el cuerpo de su querido Hijo, a quien no había podido dar ninguna prueba de su amor en todo su martirio; contempló sus heridas, cubrió de ósculos su cara ensangrentada, mientras Magdalena reposaba la suya sobre sus pies. Después de un rato, Juan, acercándose a la Virgen, le suplicó que se separase de su Hijo para que le pudieran embalsamar, porque se acercaba el sábado. María se despidió de Él en los términos más tiernos.

10 abr. 2011

Celebrado el acto cofrade del Santo en nuestra Parroquia.

El pasado día 9 de Abril en nuestra parroquia todo estaba preparado para la llegada del Cristo de la Columna, su madre Inmaculada que pronto sentirá la soledad ante la Cruz de los afligidos, lo estaba esperando de la mano de los fieles allí reunidos para su besamanos.Después de una solemne función, el Cristo de la Columna se dirigía con paso firme a hombros de los hermanos cofrades del Santo, camino de su ermita que ansiosa espera finalizar sus obras para volver a acoger a sus titulares. Después de este emotivo momento, el Cristo volvió a la Casa de su padre San José.

9 abr. 2011

FIGURAS DE LA PASIÓN DEL SEÑOR. Tiempo de Cuaresma.


Después que los alguaciles extendieron al divino Salvador sobre la cruz, y habiendo estirado su brazo derecho sobre el brazo derecho de la cruz, lo ataron fuertemente; uno de ellos puso la rodilla sobre su pecho sagrado, otro le abrió la mano, y el tercero apoyó sobre la carne un clavo grueso y largo, y lo clavó con un martillo de hierro. Un gemido dulce y claro salió del pecho de Jesús y su sangre saltó sobre los brazos de sus verdugos. Los clavos era muy largos, la cabeza chata y del diámetro de una moneda mediana, tenían tres esquinas y eran del grueso de un dedo pulgar a la cabeza: la punta salía detrás de la cruz. Habiendo clavado la mano derecha del Salvador, los verdugos vieron que la mano izquierda no llegaba al agujero que habían abierto; entonces ataron una cuerda a su brazo izquierdo, y tiraron de él con toda su fuerza, hasta que la mano llegó al agujero. Esta dislocación violenta de sus brazos lo atormentó horriblemente, su pecho se levantaba y sus rodillas se estiraban. Se arrodillaron de nuevo sobre su cuerpo, le ataron el brazo para hundir el segundo clavo en la mano izquierda; otra vez se oían los quejidos del Señor en medio de los martillazos. Los brazos de Jesús quedaban extendidos horizontalmente, de modo que no cubrían los brazos de la cruz. La Virgen Santísima sentía todos los dolores de su Hijo: Estaba cubierta de una palidez mortal y exhalaba gemidos de su pecho. Los fariseos la llenaban de insultos y de burlas. Habían clavado a la cruz un pedazo de madera para sostener los pies de Jesús, a fin de que todo el peso del cuerpo no pendiera de las manos, y para que los huesos de los pies no se rompieran cuando los clavaran. Ya se había hecho el clavo que debía traspasar los pies y una excavación para los talones. El cuerpo de Jesús se hallaba contraído a causa de la violenta extensión de los brazos. Los verdugos extendieron también sus rodillas atándolas con cuerdas; pero como los pies no llegaban al pedazo de madera, puesto para sostenerlos, unos querían taladrar nuevos agujeros para los clavos de las manos; otros vomitando imprecaciones contra el Hijo de Dios, decían: "No quiere estirarse, pero vamos a ayudarle". En seguida ataron cuerdas a su pierna derecha, y lo tendieron violentamente, hasta que el pie llegó al pedazo de madera. Fue una dislocación tan horrible, que se oyó crujir el pecho de Jesús, quien, sumergido en un mar de dolores, exclamó: "¡Oh Dios mío! ¡Oh Dios mío!". Después ataron el pie izquierdo sobre el derecho, y habiéndolo abierto con una especie de taladro, tomaron un clavo de mayor dimensión para atravesar sus sagrados pies. Esta operación fue la más dolorosa de todas. Conté hasta treinta martillazos. Los gemidos de Jesús eran una continua oración, que contenía ciertos pasajes de los salmos que se estaban cumpliendo en aquellos momentos. Durante toda su larga Pasión el divino Redentor no ha cesado de orar. El jefe de la tropa romana había hecho clavar encima de la cruz la inscripción de Pilatos. Como los romanos se burlaban del título de Rey de los judíos, algunos fariseos volvieron a la ciudad para pedir a Pilatos otra inscripción. Eran las doce y cuarto cuando Jesús fue crucificado, y en el mismo momento en que elevaban la cruz, el templo resonaba con el ruido de las trompetas que celebraban la inmolación del cordero pascual.

7 abr. 2011

Solemne Besamanos del Stmo. Cristo de la Columna


El día 9 de Marzo se celebrará en la Parroquia de la Inmaculada Concepción.

La Misa Mayor de Hermandad será a las 20:30 horas y tras la misa el Solemne Besamanos.
Fotografía:Juan Sánchez

6 abr. 2011

FIGURAS DE LA PASIÓN DEL SEÑOR. Tiempo de Cuaresma.


Hubo algún tumulto; no podían poner a Jesús en pie, y los fariseos dijeron a los soldados: "No podremos llevarlo vivo, si no buscáis a un hombre que le ayude a llevar la cruz". Vieron a poca distancia un pagano, llamado Simón Cirineo, acompañado de sus tres hijos, que llevaba debajo del brazo un haz de ramas menudas, pues era jardinero, y venía de trabajar en los jardines situados cerca de la muralla oriental de la ciudad. Estaba en medio de la multitud, de donde no podía salir, y los soldados, habiendo reconocido por su vestido que era un pagano y un obrero de la clase inferior, lo llamaron y le mandaron que ayudara al Galileo a llevar su cruz. Primero rehusó, pero tuvo que ceder a la fuerza. Simón sentía mucho disgusto y repugnancia, a causa del triste estado en que se hallaba Jesús, y de su ropa toda llena de lodo. Mas Jesús lloraba, y le miraba con ternura. Simón le ayudó a levantarse, y al instante los alguaciles ataron sobre sus hombros uno de los brazos de la cruz. Él seguía a Jesús, que se sentía aliviado de su carga. Se pusieron otra vez en marcha. Simón era un hombre robusto, de cuarenta años.

FIGURAS DE LA PASIÓN DEL SEÑOR. Tiempo de Cuaresma.


Durante esta discusión, la Madre de Jesús, Magdalena y Juan estuvieron en una esquina de la plaza, mirando y escuchando con un profundo dolor. Cuando Jesús fue conducido a Herodes, Juan acompañó a la Virgen y a Magdalena por todo el camino que había seguido Jesús. Así volvieron a casa de Caifás, a casa de Anás, a Ofel, a Getsemaní, al jardín de los Olivos, y en todos los sitios, donde el Señor se había caído o había sufrido, se paraban en silencio, lloraban y sufrían con Él. La Virgen se prosternó más de una vez, y besó la tierra en los sitios en donde Jesús se había caído. Este fue el principio del Via Crucis y de los honores rendidos a la Pasión de Jesús, aun antes de que se cumpliera. La meditación de la Iglesia sobre los dolores de su Redentor comenzó en la flor más santa de la humanidad, en la Madre virginal del Hijo del hombre. La Virgen pura y sin mancha consagró para la Iglesia el Vía Crucis, para recoger en todos los sitios, como piedras preciosas, los inagotables méritos de Jesucristo; para recogerlos como flores sobre el camino y ofrecerlos a su Padre celestial por todos los que tienen fe. El dolor había puesto a Magdalena como fuera de sí. Su arrepentimiento y su gratitud no tenían límites, y cuando quería elevar hacia Él su amor, como el humo del incienso, veía a Jesús maltratado, conducido a la muerte, a causa de sus culpas, que había tomado sobre sí. Entonces sus pecados la penetraban de horror, su alma se le partía, y todos esos sentimientos se expresaban en su conducta, en sus palabras y en sus movimientos. Juan amaba y sufría. Conducía por primera vez a la Madre de Dios por el camino de la cruz, donde la Iglesia debía seguirla, y el porvenir se le aparecía.

2 abr. 2011

FIGURAS DE LA PASIÓN DEL SEÑOR. Tiempo de Cuaresma.

La calle, poco antes de su fin, tuerce a la izquierda, se ensancha y sube un poco; por ella pasa un acueducto subterráneo, que viene del monte de Sión. Antes de la subida hay un hoyo, que tiene con frecuencia agua y lodo cuando llueve, por cuya razón han puesto una piedra grande para facilitar el paso. Cuando llegó Jesús a este sitio, ya no podía andar; como los solados tiraban de Él y lo empujaban sin misericordia, cayó a lo largo contra esa piedra, y la cruz cayó a su lado. Los verdugos se pararon, llenándolo de imprecaciones y pegándole; en vano Jesús tendía la mano para que le ayudasen, diciendo: "¡Ah, presto se acabará!", y rogó por sus verdugos; mas los fariseos gritaron: "¡Levantadlo, si no morirá en nuestras manos!". A los dos lados del camino había mujeres llorando y niños asustados. Sostenido por un socorro sobrenatural, Jesús levantó la cabeza, y aquellos hombres atroces, en lugar de aliviar sus tormentos, le pusieron la corona de espinas. Habiéndolo levantado, le cargaron la cruz sobre los hombros, y tuvo que ladear la cabeza, con dolores infinitos, para poder colocar sobre su hombro el peso con que estaba cargado.